Las metodologías ágiles o AGILE en inglés es una metodología de gestión de proyectos que utiliza ciclos de desarrollo cortos llamados sprints para centrarse en la mejora continua del desarrollo de un producto o servicio, más que centrarse en la gestión del propio proyecto. Esta metodología podría también definirse como una filosofía de gestión de proyectos, ya que al final esta acaba dando lugar a diferentes modalidades como Scrum, eXtreme Programming (XP), Lean o Kanban
La base las metodologías ágiles es el trabajo en pequeños grupos que se reúnen de forma frecuente para tratar temas y acciones definidas y detalladas, permitiendo modificar estas en función de cómo evolucione el proyecto. Esto dota a esta metodología de una mayor flexibilidad y capacidad de conseguir los objetivos del proyecto, aunque estos cambien o estén poco definidos.
Las metodologías ágiles parte de los métodos de desarrollo incremental de software desarrollados sobre el 1957. Aunque no es hasta la década de los 70 cuando se discute en profundidad este tipo de metodología por primera en un artículo publicado por William Royce sobre el desarrollo de grandes sistemas de software.
Más tarde, en 2001, apareció el manifiesto ágil (ver el manifiesto), una «proclamación formal de los cuatro valores clave y los doce principios para guiar un enfoque iterativo y centrado en las personas para el desarrollo de software”; el cual ya sienta las bases de lo que hoy se conoce como metodología ágil de gestión de proyectos.
Estos doce principios de la gestión de proyectos con metodologías ágiles son:
La metodología ágil fue desarrollada originalmente para la industria del software para agilizar y mejorar el proceso de desarrollo de nuevas aplicaciones, con el fin de identificar, ajustar y resolver más rápidamente los problemas, requisitos y defectos; ya que los métodos tradiciones en cascada son demasiado rígidos para esta industria.
Esta mayor flexibilidad y un entorno cada vez más cambiante y competitivo, ha hecho que la metodología ágil haya salido de la industria del software, y haya sido adoptada en otras industrias como la del marketing y publicidad, la educación y las finanzas.
Incluso entornos de proyectos tradicionales como el sector de la construcción o la industria empiezan a usar la metodología ágil, aunque combinada con las metodologías tradicionales, ya que sus proyectos no están sujetos a tantos cambios.
Aunque las metodologías ágiles se han hecho muy populares y se han ido adoptando en varios proyectos e industrias, es importante conocer sus ventajas y desventajas; ya que no todas las metodologías son válidas para todos los proyectos.
Entre las principales ventajas de la metodología ágil podemos destacar:
Como todo, la metodología ágil también tiene inconvenientes que la hacen no adecuada para determinados proyectos:
Como el resto de metodologías de gestión de proyectos, la metodología ágil también dispone de diferentes certificaciones para validar las capacidades de sus practicantes. Entre las más importantes, cabe destacar las siguientes:
Hablamos de gestión hibrida a la combinación de la gestión de proyectos clásica y la gestión AGIL. Este enfoque pragmático se utiliza principalmente en industrias con alta presión innovadora con periodos cortos de tiempo, no solo dentro del sector IT o las telecomunicaciones, o que trabajen en entornos sometidos a cambios que hagan difícil seguir una planificación muy rígida.
La gestión de proyectos híbridos tiene como objetivo una gestión e implementación más flexible de los cambios, una orientación más fuerte a los resultados del proyecto y a las necesidades del cliente, y una reducción del tiempo de implementación del proyecto en comparación con la gestión clásica del proyecto.
Para ello, la gestión AGIL se integra en la estructura de la gestión clásica en forma de subproyectos dentro de la planificación general, los cuales disponen de objetivos propios alineados con los objetivos finales del proyecto. Por tanto ya no hablaríamos de la fase de ejecución del proyecto, sino de un conjunto de varias fases de ejecución alineadas, las cuales se gestionan mediante la filosofía AGIL.
Esta gestión hibrida ya está siendo considerada en muchos programas de gestión de proyectos modernos, los cuales permiten combinar un cronograma tipo Gantt para la gestión a largo plazo del proyecto, con tableros Kanban para la gestión a corto plazo.