Durante la ejecución de cualquier proyecto se generan una gran cantidad de documentos, algunos formales y otros que forman parte de los entregables del proyecto. Para poder gestionar correctamente esta situación es necesario disponer de un buen sistema de gestión de la documentación del proyecto.
Durante la ejecución del proyecto se genera una gran cantidad de documentación de diferente tipología:
Obviamente puede haber otros grupos en función del proyecto, pero los indicados pueden cubrir la mayoría de los documentos generados, y sirven para definir los requisitos del sistema de gestión de la documentación del proyecto.
Una vez vistas las principales tipologías de documentos generados durante el proyecto, es posible definir los requisitos para un sistema de gestión de la documentación. Entre ellas podríamos destacar:
En este sentido también ayuda tener una organización de la documentación estándar dentro de la organización, de tal forma que todos los proyectos se ordenen de la misma forma. En muchos casos no se encuentran los documentos porque cada uno los ordena a su manera, lo cual acaba siendo un problema si una persona deja el proyecto.
Balancear los diferentes requisitos con el coste de la herramienta, y su dificultad de implementación, son claves para hacer una buena elección. Esta elección se verá recompensada con menos errores y retrabajos.
El sistema de control de la documentación del proyecto es aquella herramienta o proceso, que nos permite controlar y mantener ordenada la documentación que se va generando a lo largo del proyecto.
Este sistema puede ser algo tan simple cómo una hoja de Excel o algo más complejo como Sharepoint. A mayor complejidad mayores prestaciones y coste, lo cual nos obliga a adecuar la herramienta al tamaño del proyecto y la organización.
La base de una buena gestión de documentación es haber definido un buen proceso de creación y uso de los documentos, de tal manera que la información puede ser creada, compartida, organizada y almacenada de manera eficiente y apropiada. Ya que cualquier herramienta de gestión de documentación que usemos a posteriori, lo que hará es ayudarnos a aplicar este proceso de forma más eficiente, pero no mejorarlo.
La creación de un sistema de gestión de documentación implica tres pasos;
Para poder definir este proceso, debemos definir cuatro aspectos básicos que usaremos para todos los documentación:
Lo habitual en las empresas es que existan varias personas que generen documentación, por lo que para poder gestionar estos de forma eficiente deberemos definir algunas reglas comunes. Estas reglas incluyen puntos tales como:
Cuanto más estandaricemos los documentos y la información de trazabilidad en ellos, más simple se vuelve su almacenamiento y posterior consulta.
El almacenamiento de documentos implica dos aspectos: la organización de los mismos y la herramienta que usaremos.
El primer punto implica responder a ¿Cómo se archivarán los documentos? Esto son los criterios que se usarán para definir la estructura que tendrá el sistema de gestión de documentación. Si imaginamos este como un sistema de carpetas y subcarpetas, sería definir esta estructura. También, y relacionado con el punto anterior, implica definir que parámetros podremos usar para buscarlos posteriormente: tipo de documento, fecha, proyecto relacionado, etc.
Después debemos buscar cómo se hará físicamente este archivo: ¿usarnos los archivadores metálicos tradicionales para papeles, o usaremos documentación digital dentro de un servidor?.
Este punto de la gestión de documentación es más importante de lo que parece, ya que definirá aspectos como la seguridad de los mismos, los costes del sistema, el tiempo que dedicaremos a almacenar o recuperar los documentos; lo cual al final es coste para la organización.
Según una encuesta realizada por Leger Marketing para Xerox Canadá sobre algunas pequeñas y medianas empresas, estas cifraron en 2.152 dólares anuales el coste de gestionar y almacenar los documentos, y aproximadamente una hora al día para buscar estos documentos (fuente: globeandmail.com).
Obviamente, a día de hoy lo más adecuado es recurrir a algún tipo de soporte informático y olvidarse del soporte papel (cuando sea posible); lo cual si disponemos de un criterio claro y uniforme para crear los documentos facilitará su organización y recuperación, y garantizará su seguridad al poderse hacer copias de seguridad de forma automática y periódica.
Cuando hablamos de que el sistema de gestión de documentos sea seguro nos referimos a dos aspectos: seguridad ante el robo de los documentos, y seguridad ante la pérdida o daño.
Obviamente la forma de implementar las medidas de seguridad necesarias va a depender en gran medida del soporte o sistema que se haya decidido usar para almacenar la documentación. No es lo mismo usara un sistema informático que los típicos archivadores tipo armario.
De todas formas sí que va a existir un aspecto común para cualquier sistema de gestión de documentación, y este es la seguridad del local donde este sistema este físicamente instalado. Aunque tengamos un sistema informático con contraseñas y cifrados, de poco servirá si alguien puede entrar y robar el servidor o el disco duro donde se almacenan los documentos. De forma similar, la llave de un archivador se puede romper fácilmente si alguien accede a la oficina.
A partir de aquí, sí que existen diferentes medidas que podremos implementar en nuestro sistema para hacerlo más seguro, y que dependerán de la tipología de este:
Una vez que haya definido su sistema de control de documentación, respondiendo a las preguntas anteriores, estará listo para implementarlo. Para ello es importante asegurarse de que todo su personal conozca los detalles del nuevo sistema y siga los procedimientos apropiados al crear, almacenar y recuperar los documentos.
Esto hace recomendable, al menos durante el inicio de la implementación, hacer comprobaciones periódicas de la aplicación y uso del nuevo sistema; por ejemplo solicitando archivar o encontrar un determinado documento.
Aunque definir e implementar un nuevo sistema de gestión documentación es algo complejo, los resultados en velocidad de trabajo y costes para la empresa son evidentes.