Cómo se vio en el artículo de métricas en la gestión de proyectos, estas constituyen una forma muy eficaz de controlar, seguir e informar sobre el proyecto, ya que dan una visión rápida y objetiva de su estado; esto siempre que estemos utilizando las métricas adecuadas. En este artículo vamos a dar algunos criterios para definir las métricas en la gestión de proyectos.
Esta es la principal función de las métricas, por lo que estas deben estar directamente relacionadas con aquello que queramos controlar. Normalmente se tratará del coste, plazo y alcance, aunque cada vez más se incluyen otros indicadores relacionados con la calidad, cambios o riesgos. Incluso a nivel organizativo se suele medir la satisfacción del cliente, aunque esto solo tiene sentido a nivel general.
Las métricas tienen varias aplicaciones en la gestión de proyectos, por lo que en función de cada aplicación van a ser más adecuadas unas que otras. En el artículo de tipos de métricas se explica cada tipo. De forma general podríamos definir tres aplicaciones básicas:
Por tanto, antes de definir el conjunto de métricas a usar, debemos plantearnos para qué las queremos. En el artículo de métricas más usadas en gestión de proyectos se proponen varias opciones. Saber más sobre los tipos de métricas
Aunque podemos usar las métricas que creamos más convenientes en función de nuestros objetivos, hay algunas metodologías que ya incluyen el cálculo de algunas métricas. Por tanto es posible relacionar un aspecto con el otro.
Uno de los principales problemas de trabajar con métricas es recopilar información fiable para su cálculo, y en algunos casos hacer este de forma más o menos automatizada; lo que en última instancia dependerá de las herramientas de gestión de proyectos que tengamos a nuestra disposición.
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Actualmente existen varios programas comerciales de gestión de proyectos que permiten aplicar diferentes metodologías y crear cuadros de mando, así como programas que permiten gestionar portfolios y programas unificando las métricas en cuadros de mando generales. El problema en ambos casos viene de la fiabilidad y capacidad de recoger los datos de origen, por ejemplo las horas reales gastadas en una determinada tareas, su fecha real de inicio o fin, etc. Visitar nuestra selección de programas
Por tanto, cuando elijamos una u otra métrica debemos plantearnos si en la práctica seremos capaces de usarla de forma fiable, o adaptar nuestras herramientas para que así sea.
Para profundizar más en este punto recomendamos leer el artículo sobre la creación de paneles de control en proyectos, ya que estos están muy relacionados con las métricas.
Tiempo dedicado
Este punto está muy relacionado con el punto anterior, ya que cuando mejores herramientas tengamos, más rápido podremos calcular y visualizar las métricas de una forma útil y ordenada. Como en muchos aspectos de la gestión de proyectos, la principal herramienta a usar es el sentido común; no tiene sentido dedicar más tiempo a recopilar datos y calcular métricas que al propio proyecto, o dedicar tiempo a algo que no se va a usar. El beneficio que obtengamos de este esfuerzo debe ser adecuado al mismo.
Por tanto debemos ser conscientes de que situación nos encontramos a nivel de herramientas y cultura de gestión de proyectos, y talvez plantearse mejorar estas antes de aplicar unas métricas más complejas.
Por regla general, las métricas en gestión de proyectos son definidas por la organización para garantizar unos criterios comunes entre todos los proyectos, aunque en proyectos singulares o de gran envergadura puede darse el caso de que sea necesario definirlas, o que en algún proyecto concreto queramos controlar un aspecto en particular. Visita este artículo si quieres saber más sobre control de proyectos